jueves, 23 de mayo de 2013

el promontorio del sueño


Tiene sesenta ninfas, un carcaj, un arco, ciervas domesticadas, una jauría y un carro de plata. 
Es cazadora y guerrera. 
Así es la luna pagana.



Las religiones han despojado a la luna de su verdadera poesía, y las ciencias no tienen ninguna intención de devolvérsela. El astrónomo la ha convertido en cifras, el astrólogo la hizo quimera. Los poetas crearon una luna metafórica y los sabios, una luna algebraica.

Ella es lo inaccesible casi tocado, lo invisible visto, parece al alcance de la mano, parece que nos está mirando, nos tiene presos; y además, se mueve.

Esas palideces quizás sean mares, esas negruras, quizás sean continentes. ¿Cuales son los mastodones, las hidras, los dragones, los behemots, los leviatanes de esa geografía horrible, sus floras y sus faunas inauditas?

¿Es cierto que existe?

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