miércoles, 24 de diciembre de 2014

El lamento de la Ninfa



Febo no había todavía revelado al mundo el día, cuando una muchacha salió de su propia casa. Sobre su pálido rostro afloraba su dolor. Andando sobre las flores iba vagando, aquí, allá, llorando de esta manera su amor perdido:

«Haz que vuelva mi amor
tal como antaño fue,
o déjame morir, para que
no sufra más.
Pues el saber que por él ardo
satisface su orgullo,
quizá, quizá al alejarme
él, a su vez, empezará a rogarme.
 


Si ella tiene para él más serena
mirada que la mía,
sin embargo no alberga en su seno
un amor que sea tan fiel como el mío.
Ni tendrá nunca
besos tan dulces de esa boca,
ni más tiernos, ay calla,
calla, él bien lo sabe.»

Así, entre amargas lágrimas, llenaba el cielo con su voz; así en el corazón de los amantes el amor mezcla el fuego con el hielo.


martes, 16 de diciembre de 2014

Noche de los mares


NOCHE MARINA, ESTATUA BLANCA Y VERDE, TE AMO, DUERME CONMIGO.

Ámame con espacio, con el río
de tu respiración, con el aumento
de todos tus diamantes desbordados:
ámame sin la tregua de tu rostro,
dame la rectitud de tu quebranto.
 
Dime quién eres, llena de navíos,
llena de lunas que tritura el viento,
dueña de todos los metales, rosa
de la profundidad, rosa mojada
por la intemperie del amor desnudo.
 













 ...entonces
entraré en la ciudad con tantos ojos
como los tuyos, y sostendré la vestidura
con que me visitaste, y que me toquen
hasta el agua total que no se mide:
pureza y destrucción contra toda la muerte,
distancia que no puede gastarse, música
para los que duermen y para los que despiertan.
 

viernes, 12 de diciembre de 2014

Afrodita poderosa


Celestial y por muchos himnos celebrada, sonriente Afrodita, nacida de la espuma marina, diosa engendradora y veneranda amante de la noche; emparejadora de enamorados nocturnos, madre de la Necesidad, tejedora de engaños.
            Que se complace en las festividades, propiciadora de las bodas, madre de los Amores, Persuasión que se complace en el lecho, arcana, dispensadora de gracia, visible e invisible, de hermosas trenzas, hija de ilustre padre.
                      Comensal nupcial de los dioses, soberana, loba, prolífica, apasionada por los hombres, muy ansiada, vivificadora, que enlazas a los mortales por necesidades que no admiten freno y a muchos pueblos los cautivas por la desenfrenada fuerza de la pasión amorosa.
                                                 
Pues todo parte de ti, y pusiste bajo tu dependencia el orden universal; ejerces tu poder sobre las tres partes y engendras todo cuanto existe en el cielo, en la fértil tierra y en las profundidades del mar.


Ven, afortunada diosa de figura tan encantadora, pues te invoco con ánimo puro y piadosas palabras.

martes, 2 de diciembre de 2014

La primera historia de amor


La historia de amor de Adán y Eva es un texto muy antiguo que aparece en el Apocalipsis de Adán, una obra escrita por los gnósticos en lengua copta.

Allí se nos cuenta que al cumplir 700 años Adán sintió la necesidad de aclarar a su hijo Seth algunas cuestiones de su pasado. Adán sostiene la inocencia de Eva y su importancia para la humanidad, ya que gracias a Eva conocieron al verdadero Dios, que nada tiene que ver con el vengativo Dios del Paraíso. Frente al desconcierto de Seth, Adán se pregunta filosóficamente:
¿por qué un Dios Perfecto crearía cosas Imperfectas? La respuesta más sencilla es que quizás ese dios fuera un impostor que quisiera incitar a la transgresión.

Acto seguido, un Adán triste y melancólico rompe en llanto mientras habla de la misteriosa muerte de Eva. Nada cuenta de como se produjo aunque da a entender que algunos sicarios angelicales estuvieron involucrados. Adán, de pie frente a la tumba de su amada, murmura las siguientes palabras:

 
DONDE QUIERA QUE ESTABA ELLA, 
ESTABA EL EDÉN