viernes, 10 de mayo de 2013
como la rosa...
Que agitación reina en mi alma
desde que el destino nos separó
han desaparecido las alegrías
que solo a tu lado conocí...
Temerosos anhelos y sufrimientos
son los únicos habitantes de mi pecho
la tristeza es mi destino
ahora que te he perdido.
Como la rosa devorada por los parásitos
como la hierba bajo la escarcha
fluye mi triste vida hacia su fin.
Ni siquiera al aire me atrevo a confiar
el amargo dolor de mi alma
y así el aire, que se niega a llevárselas
vuelve a llenar con mis quejas
mi pobre corazón afligido.
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