Un camino que no tiene salida
una casa blanca con muchas puertas abiertas
un silencio roto solo por un gallo peleón
y el aire limpio de desierto y océanos.
Volcanes y palmeras
senderos y faros
carreteras polvorientas
y un té con vistas al mar.
Pero sobre todo
el cielo negro cuajado de estrellas.
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