Yo fui la más callada
de todas las que hicieron el viaje hasta tu puerto.
No me anunciaron lúbricas ceremonias sociales,
ni las sordas campanas de ancestrales reflejos;
No me cargaron buques pesados de opulencia,
ni alfombras orientales apoyaron mi cuerpo;
No pesé la armonía de ambiciones triviales
que prometía tu mano colmada de destellos:
de todas las que hicieron el viaje hasta tu puerto.
No me anunciaron lúbricas ceremonias sociales,
ni las sordas campanas de ancestrales reflejos;
No me cargaron buques pesados de opulencia,
ni alfombras orientales apoyaron mi cuerpo;
No pesé la armonía de ambiciones triviales
que prometía tu mano colmada de destellos:
Yo fui la más callada.
La voz casi sin eco.
La voz casi sin eco.
¡Y aquí me veis, estrellas,
desparramada y tierna, con su amor en mi pecho!
desparramada y tierna, con su amor en mi pecho!


