domingo, 24 de octubre de 2010

La noche de las brujas





En aquella ciudad se celebraba con gran alegría la noche de los difuntos. Cierto es que en esa latitud, el aire de noviembre era tan dulce como en las noches de primavera. Cierto es que las mariposas aún dormían. Pero era tiempo de fuegos fatuos y ánimas del purgatorio. Y nadie quería renunciar a la mágica noche.


E
n el paseo del mar, el humo de las castañas asadas se enredaba entre las palmeras, creando una atmósfera violeta y surrealista. Las dependientas de las boutiques iban vestidas de brujas, con pelucones ensortijados de melenas pelirrojas bajo un sombrero negro picudo. En los callejones oscuros se agazapaban las sombras, dispuestas para infundir un gran susto. Porque esa noche, todos en la ciudad querían tener miedo y reírse de la muerte.

En esas circunstancias, una cita en los concurridos cementerios hubiera sido demasiado obvio y vulgar. ¿Qué hacer entonces? ¿pintarse la cara de blanco, subrayando los ojos con un negro demoníaco? ¿o ponerse unos cuernos rojos y enarbolar un tridente cual diablillo juguetón?

No. Nada de eso.

Era una noche para pasarla en soledad. Había que cerrar las ventanas para no dejar entrar el ruido de la calle. Había que vestirse con una túnica blanca. Y quizás, quien sabe, aparecerían los espíritus. Porque era una noche para invocar a los arcanos.


miércoles, 20 de octubre de 2010

Queimada


Lechuzas, buhos, sapos y brujas
funestos demonios y diablos
espíritus de los prados cubiertos de nieve
Cuervos, salamandras y encantadores

Con la cuchara levanto las llamas de este fuego que se parece al fuego del infierno.
Las brujas cabalgarán en su escoba e irán a bañarse en el agua del mar
Oid, oid el gemido de todos los que tienen que purificarse en el fuego.
Esta bebida correrá por su garganta y seremos libres de los dolores del alma y de la mala suerte.



Ω ℑ ℘ ❖ ✙ ✞ ✠ ✜ ✛ ✝ $ ¤ ➷ ✡ ➣ ➾ ➩ ↵

domingo, 17 de octubre de 2010

sin espejos



¿
Acaso se puede vivir en una casa sin espejos ?

¿ Cómo estar siempre dentro del mismo esqueleto,
deambulando entre las sombras y el silencio ?


No, amigos míos,
gracias por los impensados y ridículos consejos
pero no quiero meditar,
ni la compañia leal de un pobre perro.

Yo no quiero un cerebro extraviado
ni más hambre entre jirones de niebla.

Para cumplir un solo deseo vivo:
mirarme en el espejo más claro,
iluminar mis sombras
en la mirada del otro.

N o . m e . h a b l é i s . d e l . i n f i n i t o . . .