
No existe el azar en el mundo; todo ha sido y será siempre una serie de combinaciones necesarias que se pueden comprender solo mediante la ciencia de los números.
La concatenación de los números despliega el universo, regula los llamados acontecimientos fortuitos y los presuntos acontecimientos determinados, forzándolos mediante invisibles balanzas a cumplirse cada uno a su turno, desde los grandes eventos hasta los más pequeños y miserables.
La concatenación de los números despliega el universo, regula los llamados acontecimientos fortuitos y los presuntos acontecimientos determinados, forzándolos mediante invisibles balanzas a cumplirse cada uno a su turno, desde los grandes eventos hasta los más pequeños y miserables.

