domingo, 17 de octubre de 2010

sin espejos



¿
Acaso se puede vivir en una casa sin espejos ?

¿ Cómo estar siempre dentro del mismo esqueleto,
deambulando entre las sombras y el silencio ?


No, amigos míos,
gracias por los impensados y ridículos consejos
pero no quiero meditar,
ni la compañia leal de un pobre perro.

Yo no quiero un cerebro extraviado
ni más hambre entre jirones de niebla.

Para cumplir un solo deseo vivo:
mirarme en el espejo más claro,
iluminar mis sombras
en la mirada del otro.

N o . m e . h a b l é i s . d e l . i n f i n i t o . . .

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