Mostrando entradas con la etiqueta Confesiones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Confesiones. Mostrar todas las entradas

lunes, 23 de abril de 2012

sombríos afectos

En algún tiempo de mi adolescencia deseaba ardientemente saciarme de estas cosas de acá abajo, y al modo que un árbol nuevo brota por todas partes espesas y frondosas ramas, yo también me entregué osadamente a varios y sombríos afectos y pasiones, con lo cual se afeó la hermosura de mi alma, y agradándome a mí mismo, deseando agradar y parecer bien a los ojos de los hombres, vine a ser hediondez y corrupción.

¿Y qué era lo que me deleitaba sino amar y ser amado?

Pero en esto no guardaba yo el modo que debe haber en amarse las almas mutuamente, que son los limites claros y lustrosos a que se ha de ceñir la verdadera amistad, sino que levantándose nieblas y vapores del cenagal de mi concupiscencia y pubertad, anublaban y oscurecían mi corazón y espíritu de tal modo, que no discernía entre clara serenidad del amor casto y la inquietud tenebrosa del amor impuro. Uno y otro hervían confusamente en mi corazón, y entre ambos arrebataban mi flaca edad, llevándola por unos precipicios de deseos desordenados, y me sumergían en un piélago de maldades.


domingo, 26 de febrero de 2012

Prodiges de Sathan





De aquí nació que vine a dar en manos de unos hombres tan soberbios como extravagantes, y además de eso, carnales y habladores, en cuyas lenguas estaban ocultos los lazos del demonio...................................