los bellos gestos por la cautela
amordazaste la pasión
renegaste del deseo
trucando sueños por deber y rutina;
renegaste del deseo
trucando sueños por deber y rutina;
desde entonces
la ternura se convirtió en culpable
y los malentendidos se extendieron
como una mancha tóxica
que nos iba ahogando,
disolviendo el amor,
haciendo del encuentro
un imposible;
la ternura se convirtió en culpable
y los malentendidos se extendieron
como una mancha tóxica
que nos iba ahogando,
disolviendo el amor,
haciendo del encuentro
un imposible;
y así, irremediablemente
nos fuimos alejando
se quebró la magia
por miedo o por capricho
rompiste el tierno cristal
de nuestros besos.
Pobre mártir domador de su propio corazón.
nos fuimos alejando
se quebró la magia
por miedo o por capricho
rompiste el tierno cristal
de nuestros besos.
Pobre mártir domador de su propio corazón.




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