domingo, 19 de octubre de 2014

La canción del príncipe Gremin



Rodeado por estas astutas, caprichosas y mimadas criaturas,
y estos truhanes, aburridos, obtusos y taimados energúmenos
entre piadosas coquetas
entre rastreros vasallos,
entre afectados hombrecitos, 

de cortesanos e infieles,
entre fríos veredictos de cruel vanidad,
entre la fastidiosa vacuidad de las conversaciones...




Ella brilla como una estrella
en la oscuridad de la noche
y para mí es como un
 

un ángel radiante,
un ángel radiante.

 
 

(Al amor se sucumbe a cualquier edad...


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