
Como la luz de la naturaleza no puede hablar, se presenta en el sueño por la fuerza de la palabra. Las chispas que brillan en la negra sustancia arcana se transforman en el firmamento interior como un cielo nocturno sembrado de estrellas y planetas y constelaciones.
El firmamento es un libro abierto.


2 comentarios:
Bonito texto, repleto de referencias oníricas :) Un abrazo, te seguiré
Muchas gracias.
Yo también voy a mirar el tuyo que me parece muy interesante.
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