jueves, 15 de julio de 2010

La Noche breve


Sin motivo ni razón
se decretó la noche
breve y mágica,
como un acto poético
desafiante al viento y al frío.

Fue una extraña y callada ceremonia
los puentes y el agua
lucieron sus vestidos más románticos
y mil fuegos misteriosos
que invadieron la noche
húmeda de cera.

En la oscuridad,
un pájaro se obstinaba en cantar,
y lo taché de loco;
pero él tenía razón:

el alba había llegado.

Fue la noche más breve,
de hogueras frías
y soledad.



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